Acabo de ver en Cuatro a Eduardo Casanova, el que hace de empollón con plumón en la serie Aida. Este chaval es un monstruo: diseña vestidos, complementos, hace calceta con su abuela, es actor y lo que se le ponga. ¡Como cambian los tiempos! Si yo con 14 años hubiese tenido la pluma que tiene él, me hubieran colgado del campanario de mi pueblo. Dice que sus padres siempre le han apoyado y le han aceptado tal como es. Así es como hay que educar a los hijos, sean heteros o gays. Este es un chaval abierto y sin complejos que si le apetece hacer algo, lo hace.
Hace no mucho lo vi en el Centro Comercial Príncipe Pío merendando con unas amigas, por supuesto no me acerqué por respeto a su intimidad, vi que se parecia mucho a su personaje y no precisamente en el vestir. Creo que por fin este país va a cambiar.Los chavales que suben harán lo que tengan hacer y la sociedad los aceptará tal como son.O eso quiero pensar...